Frases claves de este texto:
El stress como factor de alteración de conductas.
Conflictos entre perros.
¿Cuándo castrar a un perro?
Gerardo Diaz
Muy estimado Orlando:
Nuevamente te contacto desde México, con un saludo y una felicitación por tu revista.
Me encuentro aquí con un par de preguntas. Me interesa tu opinión.
Si recuerdas soy criador de doberman y cobradores.
Caso 1.-
Hembra - Sumisión.-
Tengo una hembra de 7 años. La tengo desde los tres meses y siempre traté de mostrarle liderazgo. Así lo demostró cuando la paseaba, la bajaba del sillón, le tomaba huesos y comida de su plato, etc.
La cuestión es que cuando tuvo su primera camada, en la casa nueva a donde dos días antes de parir llegamos (hubo retrasos en la construcción por culpa del arquitecto) y
la mandé a dormir al sótano, cuando ella estaba acostumbrada a dormir conmigo.
Cuando tuvo a los cachorros estuvo incómoda porque había trabajadores en la casa haciendo ruidos. Al principio me dejó tocarlos, lamentablemente algunos murieron porque ella no se echaba a darles de comer por la intranquilidad de los extraños. Después de que murieron dos, no se quería mover de su jaula (donde no cabía con los cachorros aunque allí los puso). Cuando traté de sacarla al baño porque le temblaban las patas traseras, me atrapó la mano en muestra agresiva. NO me mordió pero sujeto mi mano. Cuando hice muestra de hacerme para atrás me soltó. Después de eso me gruñó un par de veces. Todo ello mientras tenía a los cachorros.
Después de ese evento no he vuelto a tener otro incidente, ni en sus siguientes partos. Ella es una doberman. ¿Qué pasó allí, por qué me detuvo así la mano?
Caso 2.-
Machos - Peleas.-
Tengo un macho de 5 años, Dóberman también. Es un perro de conformación. Muy delgado. Es hiperactivo. Tiene una actitud presuntuosa.
El otro macho es medio hermano, de 4 años, pero es muchísimo más alto y más robusto. Éste, en cambio, es sumiso y pasivo. No le interesa el liderazgo ni las peleas.
El problema es que se han peleado tres veces. En las tres ha sido claro que el alto y robusto ha ganado, no ha salido muy herido, mientras que el otro siempre ha terminado en el hospital malherido.
Existe un Golden macho que siempre reta y gruñe a los dos, incluso los atemoriza cuando les sirvo la comida y esperan a que el golden termine de comer. La única que no hace caso a las amenazas del golden es la hembra.
De acuerdo con lo que he leído, ya se tenía que haber definido el asunto. Ambos tienen claro (lo demuestra sus actitudes, miradas y gestos) que el alfa soy yo. Después, siempre me he encargado de que vean a la hembra de 7 años como "la número 2". Dejo que ella coma antes que ellos, le doy más importancia y ella además se hace respetar. Al golden lo tengo hasta abajo de mi lista, aunque cuando están solos él les demuestra otra cosa.
La pregunta es: ¿por qué se siguen peleando los doberman? y más importante, cómo lo evito a futuro?
Gracias y saludos,
Gerardo Diaz
Respuesta:
Hola Gerardo
Bueno te doy mi opinión de ambos casos:
Caso 1) el stress es un factor de alteración de conductas, por lo tanto no se puede tomar como comportamiento natural a un comportamiento en medio de la tensión en que estaba tu perra. Probablemente en esas circunstancias hubiera mordido de la misma manera a una sombra ó un trapo que le pasara cerca, mientras que quizás pudiera asustarse de una laucha. Cuando el stress rompe los fusibles de las conductas naturales cualquier cosa puede pasar. El stress es una de las herramientas reguladoras de la superpoblación. Cuando la población aumenta a niveles peligrosos o la falta de espacio y la carencia de alimentos recrean un estado de superpoblación, corre peligro toda la línea de sangre si no se detiene la reproducción a tiempo. Hay en la naturaleza diversos mecanismos para esa regulación, y el más común es la alteración de las conductas sociales, seguidas de la esterilidad por stress. No te extrañe que una perra en circunstancias de elevado stress mate a toda la camada, mientras qe esa misma perra, en otra parición, sea una excelente madre si las condiciones de superpoblación o carencia de alimentos se soluciona.
Lo importante es que eso no se volvió a repetir, de manera que la perra está calmada. Y no creas que la raza dóberman tuvo algo que ver, seguramente otras razas más ansiosas en esas mismas circunstancias hubieran matado a todos los cachorros, además de morderte la mano.
Caso 2) las peleas entre los perros no son cosas que quedan catalogarse dentro de los parámetros naturales con tanta facilidad. Entre los lobos los conflictos son constantes, si los ves a la hora de comer, o incluso a la hora de jugar o saludarse, siempre se amenazar, muerden, imponen, defienden, cabezas y gargantas son apretadas por mandíbulas que podrían partirlas, sin embargo nunca aprietan. Puedes mirar 1000 documentales y jamás encontrarás que una de esas intervenciones de las miles que hay a diario en cada manada, llegue a derramar una sola gota de sangre. El tema es que cuanto más mortales son los animales, más frenos a la agresividad tienen. El extremo opuesto es la paloma, que por tener tan pocas armas (solo un simple pico y el golpe e las alas) no tiene frenos a la agresividad. El profesor Konrad Lorenz los describe así cuando dos de sus palomas de experimentación, estando en un ambiente donde no podía huir uno del otro, se despedazaron, aunque tardaron días en lograrlo. Les había dejado agua y comida abundante por tener que realizar un viaje, y durante los días de su ausencia se dedicaron a destrozarse sin límites naturales, porque sencillamente no tienen límites a la agresividad, y aunque les lleve meses pueden terminar por matar a otra paloma.
Los lobos, leones, etc. tienen desarrollados infinitos gestos de amenaza previa, y frenos naturales que les impiden cerrar la boca y morder. Para esto los lobos cuentan con un mecanismo natural de selección, si un cachorro no sabe el gesto de sumisión a tierna edad, el padre lo agredirá jugando brutalmente hasta que quede tan maltrecho y agotado que no mamará correctamente y morirá. Nuestros perros no solo sobrevivan aunque sean agresivos, sino que en determinadas etapas de la historia de gran parte de las razas hemos seleccionado perros por la característica de ser lisiados sociales, es decir, perros que no tienen limites a la agresión, incluso razas enteras son incapaces de sobrevivir en estado natural ya que ni siquiera pueden procrear sin pelearse perro y perra en celo.
Si en lugar de doberman fueran rott, o pitbulls, no pelearían como los tuyos sino a muerte.
La única manera de evitarlo es castrando a uno de ellos, para así restarle competitividad, o sino la otra es emplear un extintor de incendios del tipo de los de dióxido de carbono, que son ruidosos y los espantan. Yo cuando los veía "midiéndose" con los gestos, solo debía decir "ojo eh?" mientras mostraba acercaba la mano al extintor, y automáticamente abandonaban la actitud.
Recibe un gran abrazo
Orlando Eijo