por Orlando Eijo
¿Porqué una perra pastora húngara decide atacar en pleno día a un grupo familiar de transeúntes que incluye un matrimonio y sus niños?
Hemos tratado este tema en el número anterior. Pero quiero ampliarlo, ya que se ha sumado otros elementos, y de paso desmitificar algunas descripciones que se hacen a cerca de la personalidad de las razas.
escucha esta editorial con estos comandos azules
Si no recuerdas como se había originado el caso, puedes darle una repasada reviendo el e-mail que dio origen a esta nota en el número 25 de esta revista
Posteriormente a la publicación del número 25, una de nuestras lectoras me envía un email con algunas acotaciones:
Hola Orlando...
Al ver la nota de la pastora hungara, no puedo no meterme.... recordá que soy la dueña de un macho de esta raza!.
Realmente me gustaría poder ponerme en contacto con esta mujer, para intercambiar experiencias y opiniones respecto a la raza, ya que ella pregunta puntualmente como son. Si no te molesta, me gustaria que le envies mi e-mail (ricarmon@ciudad.com.ar)
No pretendo por supuesto interferir con tus apreciaciones, porque de conducta y etologia no conozco lo suficiente como para dar opiniones, pero sí me gustaria contarle algunas experiencias personales con mi canino y dejarla tranquila.
El kuvasz no es agresivo por naturaleza, y se presentan muy pocos registros de ataques a personas de esta raza (en mi pagina hay un cuadro sobre esto), pero es cierto que hay gente que esta teniendo problemas con sus caninos por la crianza que le dan (sobreproteccion, o demasiada autoridad). El kuvasz es un animal muy receptivo, un poco rencoroso.. y no olvida a quien le hace algo (animal o persona) y si recibe un maltrato de alguien...... tratará siempre de demostrar que no se olvida de esa situacion. Ademas, es pastor, pero sabras que no es de la línea de pastores que guían ganado, sino mas bien que lo protegen. Ellos se mezclan con el ganado y pasan inadvertidos, para cuando aparece algun depredador, los ahuyenta, primero con un simulacro de ataque y luego, si el atacante no hace caso, pasa a la agresión. No son caninos que organicen las manadas (bué.. hasta donde yo se no lo hacen). Por eso, en la línea de pastores, el kuvasz es tan dificil de adiestrar, porque no es un canino preparado para recibir órdenes, sino mas bien, tomar iniciativas propias. Es un canino muy primitivo, y creo que en la línea de los pastores, es el que menos se ajusta a las características, porque no es un animal que le encante dejar contento a sus dueños, como son el Pastor aleman, el bearder collie, el border collie, el pastor de Brie... y otros.. Este bodoque blanco, lo unico que quiere es hacer la suya.. y de ahi que surjan tantos problemas, mas cuando no lo jerarquizan y socializan correctamente.
Me parece que lo que pasará ahora, es que cada vez que ese amable señor que le pegó una patada a la perra pase por la puerta de la casa.... la perra amenazará con comerselo crudo!
Seria bueno revertir esa situacion antes que llegue a mayores, tratando que la proxima vez, el hombre acaricie a la perra (soy fe de una situacion similar con un vecino mio y mi Nuyum.... )
Bueno Orlando, espero no te ofendas por mi intervencion, pero es que cuando hablan de Kuvasz... me siento en la obligacion de opinar aunque no sea una experta.
Besos
Monica
http://www.mundokuvasz.com.ar
http://www.ruk-a.com.ar (Red Ubicacion del Kuvasz- Argentina)
Mi respuesta, la cual quiero incluir en este número como nota del editor, es la siguiente:
Lo primero que debemos aclarar es cuál es el punto en que la autoridad se torna en demasiada o poca. En realidad la autoridad es autoridad, nunca es demasiada ni escasa. Lo que suele ocurrir es una mala transmisión de los mensajes, y por lo tanto una confusión creada en el canino.
Tuve varias consultas últimamente respecto a este tema. Muchas personas aducen que cuando reprimen al canino por una determinada conducta notan que el canino, lejos de abandonar esta conducta, la incrementa. Esto se debe a que el reprimir no siempre es tomado como una reprimenda por el canino, es decir, la codificación del mensaje no es lo suficientemente clara en lo que hace al lenguaje gestual, transformando lo que se pretende sea una desaprobación en un acto de aliento de esas conductas.
Hay un cuento muy hermoso en uno de los libros del psiquiatra Jorge Bucay. Dice de dos ranas que habían caído en un profundo pozo. Saltaban intentando salir pero no alcanzaba el borde del mismo. Desde fuera otra ranas les gritaban que dejen de saltar, que todo era inútil, ya que jamás alcanzarían a salir. Les gritaban desesperadamente que no se agoten ni se torturen intentando escapar, que se relajen y espere la muerte en Paz. Una de las ranas que se encontraban en el fondo se abandonó a la muerte haciendo caso los consejos de las que estaban fuera, pero la otra cuanto más trataban de desalentarla más saltaba, más le gritaban que deje de saltar, y más alto saltaba, tanto así que en uno eso saltos alcanzó el borde del pozo y en un último esfuerzo logró salir. De mil maneras las ranas de afuera le preguntaron cómo había hecho para salir siendo que nadie creía que lo lograría. La ranita les explicó que ella era sorda y que todo el tiempo creyó entender que la estaban alentando, que le estaban dando todo su apoyo y su fuerza para que salte cada vez con más energía, y de este modo fue que pudo superar el obstáculo de su debilidad y agotamiento.
Este hermoso cuento tiene como objetivo demostrar lo importante que es el sentirse alentado para una persona, pero me sirve el recordarlo porque también tiene mucho que ver con lo que estamos hablando de esta perra y de otros casos que me han consultado estos días. Supongamos que el cuento dijera que en lugar de ser sorda, la rana podía escuchar pero hablaba otro idioma, y por lo tanto no entendía en absoluto lo que las otras gritaban, creyendo que esos gritos en un idioma extraño eran gritos de aliento. Como vemos es exactamente el mismo caso que un canino al que se pretende reprimir pero se lo termina alentando.
El hecho de alzar la voz y exasperarse no significa ante los ojos caninos que estemos realmente disgustados, podemos estar gritando desaforadamente y a la vez alentando al canino a continuar con esta actitud. Por ejemplo recientemente una persona me contaba que su perra tiene la costumbre de perseguir gatos, incluyendo la gata de la casa, y que cuanto más le gritaba para que dejara de hacerlo más lo hacía. En las actividades cinegéticas el aliento se hace a viva voz. Cuando realizamos ejercicios difíciles y enérgicos tales como saltos, saltos de fuego, y ataques, estimulamos a nuestros caninos con mensajes gestuales amplios y en voz alta. La persona que me consultó por el problema con los gatos estaba permanentemente, sin darse cuenta, alentando a su perra en esa actividad. Y es aquí donde muchos confunden y dicen exceso de autoridad cuando en realidad no se trataba de exceso sino de un error de comunicación ... al igual que en el cuento de las ranas. En el cuento, el resultado de la confusión es feliz, pero en estos caninos, el resultado de la mala comunicación terminó siendo negativo.
Te he destacado muchas veces en tus consultas sobre tu manejo con tu canino, en varios casos en los cuales codificabas mal los mensajes y confundías a tu mascota.
Con relación a la personalidad de la raza, disiento también en muchas de las descripciones que hacen los criadores de cada raza. En realidad cuando leo las características personales de una raza me parece estar leyendo las características de algún signo del zodíaco. Humanizan demasiado las actitudes caninas. " La raza tal se caracterizan por ser un canino que jamás olvida cuando una persona ha herido sus sentimientos, no obstante son animales altruistas y desinteresados " esto no es nada raro encontrarlo en las descripciones de muchas de las razas que conocemos, pero objetivamente es absurdo. Todos tendemos a ver a los caninos como miembros de nuestra propia especie, humanizamos a nuestros caninos, y así como hemos desarrollado razas con características físicas humanoides, tales como las caras planas y ojos frontales etc., también tendemos a atribuirles personalidades complejas propias del ser humano pero que nada tienen que ver con el comportamiento canino. Esto puede sonar demasiado antipático pero es la cruda realidad: los caninos son caninos, con comportamiento de caninos, y nada tienen que ver con la compleja psicología humana. Sí comparten determinados aspectos profundos y primitivos en muchos aspectos, pero no las complejas construcciones psicológicas que son propias de nuestra especie, ni los conceptos de rencor, altruismo, desinterés, honestidad, etc.
Todos los caninos pastores tienen una tendencia primitiva a acosar. La defensa territorial como bien lo indicas se desarrolla en todos los casos como un simulacro de ataque, ningún lobo intentar retener y hacer presa de otro lobo que sea invasor de su territorio, la defensa territorial tiende a ahuyentar no ha sostener ni retener, mucho menos a acorralar. De ahí que cuando realizamos ataque estamos realizando una actividad cinegética, no estamos empleando el instinto territorial sino el instinto depredador, haciendo que el canino cace al atacado, en lugar de ahuyentarlo.
La función que me describes de esta raza, la de mezclarse con el ganado y actuar como protector, está más bien basada en su apariencia física, pero por estar emparentado con todas las líneas de caninos pastores sigue teniendo muy desarrollado el instinto acosador.
Como bien describe esta persona que originó esta nota, su perra giraba en torno del grupo familiar, y esto no cabe ninguna duda que es una actitud de anillar, cuando se intenta ahuyentar a un intruso siempre se crea una vía de escape, es decir se lo persigue a la zaga obligándolo a huir en determinada dirección, pero cuando se circula en derredor lo que se pretende es inmovilizarlos y mantenerlos unidos, esto es claramente una actitud de pastor conductor, si a esto le sumamos el tipo de ladridos que me describe esta persona no cabe ninguna duda que lo que estaba realizando esta perra partía de su instinto de conducción de ganado, más allá de que la característica física que posee esta raza lo haga más útil en la protección que en la conducción, pero no cabe ninguna duda, insisto, en que lo que estaba realizando era un acto de conducción.
El amable señor que le pegó una patada estaba defendiendo a sus hijos de una actitud canina, que si bien sólo obedecía a cuestiones instintivas, ponía en riesgo la seguridad física de sus niños, y también es una cuestión instintiva de cualquier animal defender a su cría de una agresión externa.
Y ahí vemos un cambio de actitud en la perra. En ese instante, deja de girar en derredor, eriza los pelos para mostrarse más amenazante es decir para incrementar su tamaño. Y cambia el tipo de ladrido por otro que incluye gruñidos. Apunta así a esta persona con su cuerpo en una sola línea, es decir ya no se mueve girando, y esto lo hace para crearle una vía de escape. Ahora sí lo que pretende es hacerlo huir. Pero esto ocurre mucho después de la actitud original de anillar. Y es en respuesta a la agresión sufrida cuando uno de los acosados la enfrenta y agrede. En ese instante aparece la dualidad agresión/huída, y esto se traduce en el erizado de los pelos y el cambio completo de actitud, pero ya dejando una vía de escape al otro sujeto, porque ahora lo que pretende la perra es que se aleje.
Yo no creo que vaya a haber problemas entre la perra y estas personas si se consigue una jerarquización sobre ella. Insisto en que su actividad de ese día era la de conducción de ganado, no la de defensa territorial, y la conducción de ganado siempre crea un canal directo de comunicación con el líder. Si los mensajes que transmite el líder por este canal no son los correctos el canino mal interpretará lo que de él se pretende. Sin dudas al no estar correctamente jerarquizado y educado el animal, los gritos, gestos, e intentos por reprimir su actividad terminaron siendo interpretados como actos de aliento para que continúe con ella, al igual que la rana, tal es así que la perra regresaba hacia el líder como esperando una caricia y aprobación y retornaba luego a realizar su trabajo de conducción de este grupo familiar. Esto deja en claro que ese canal de comunicación estaba creado y que el canino estaba mal interpretando lo que se pretendía de él.
Lo reitero, la perra anillaba, ergo no estaba intentando ahuyentar sino inmovilizar, por lo tanto no se trataba de defensa territorial sino de conducción del ganado, ya que cuando se intenta ahuyentar un intruso se crea una vía de escape, jamás se auyenta en círculos, esto está reservado para la conducción, y está directamente relacionado con el acoso de caza, no con la defensa del territorio.
El denominado por muchos entrenadores "efecto yo-yo" que describe la dueña, es decir la actitud de retornar hacia el amo y regresar a su trabajo una y otra vez, habla claramente de que la perra estaba directamente ligada a su líder. Buscaba la aprobación y regresaba a su tarea con más ánimos. Esto una vez más es propio del trabajo de conducción, sin importar que muchos criadores atribuyan características independientes a esta raza, en este caso vemos que no fue así, la perra iba y venía del amo al ganado, es decir: dependía de su líder.
Es verdad que el pastor húngaro se caracteriza por poseer una baja inteligencia de adaptación, pero posee una elevada inteligencia instintiva, lo que lo hace dependiente de un líder, por más que en las descripciones de las razas lo nieguen. Es dependiente, pero al ser de baja inteligencia de adaptación suele ocurrir que el canino obedezca lo que él cree que pretenden de él, y una vez que fija una conducta errada es difícil de cambiarla ya que estos cambios dependen de la citada inteligencia de adaptación. El pastor húngaro crea un canal de comunicación con el líder basado en la inteligencia instintiva, esta inteligencia es primitiva y poco moldeable, de ahí su baja inteligencia de adaptación, por lo tanto la confusión está en pensar que cuesta adiestrarlos porque no desean mantener contento al amo, su dificultad se basa en que los mensajes deben ser muy precisos en cuanto a lenguaje canino, o crearán conductas erradas de difícil solución. Recuerda que esto te ha ocurrido a ti con tu canino y lo hemos tratado en tus
consultas.
Te mando un fuerte abrazo y gracias Mónica por tu aporte y tu fidelidad a nuestra revista.
Orlando Eijo